El collar - Guy de Maupassant
Era una de esas bonitas y encantadoras muchachas que nacen, como por un error del destino, en una familia de empleados. Sin dote, sin esperanzas, sin posibilidad alguna de ser conocida, comprendida, querida y casada con un hombre rico y distinguido, dejó que la unieran en matrimonio con un modesto empleado del Ministerio de Instrucción Pública. Fue sencilla porque no podía engalanarse, pero desdichada como una persona venida a menos socialmente; pues las mujeres no tienen ni casta ni raza, constituyendo para ellas la belleza, la gracia y el encanto su cuna y su familia. Su innata finura, su instintiva elegancia, su rapidez mental son su única jerarquía, que iguala a las hijas del pueblo con las más grandes damas. Sufría sin cesar, porque se sentía nacida para todas las delicadezas y todos los lujos. Sufría por la pobreza de su casa, lo mísero de sus paredes, lo desgastado de las sillas, la fealdad de las telas. Todas estas cosas, a las que otra mujer de su condición no habría dado impor…