La magnolia - José Santos Chocano
En
el bosque, de aromas y de músicas lleno, la
magnolia florece delicada y ligera, cual
vellón que en las zarpas enredado estuviera, o
cual copo de espuma sobre lago sereno. Es
un ánfora digna de un artífice heleno, un
marmóreo prodigio de la Clásica Era: y
destaca su fina redondez a manera de
una dama que luce descotado su seno. No
se sabe si es perla, ni se sabe si es llanto. Hay
entre ella y la luna cierta historia de encanto, en
la que una paloma pierde acaso la vida: porque
es pura y es blanca y es graciosa y es leve, como
un rayo de luna que se cuaja en la nieve, o
como una paloma que se queda dormida.