Carta de un loco - Guy de Maupassant
Mi querido doctor: me entrego en sus manos. Haga de mí lo que guste. Le diré, con toda franqueza, mi extraño estado de espíritu; y usted juzgará si no sería mejor que cuidasen de mí por algún tiempo en una casa de salud, más bien dejarme presa de las alucinaciones y de los sufrimientos que me acosan. He aquí la historia, larga y exacta, de la extraña enfermedad de mi alma. Yo vivía como viven todos, mirando la vida con los ojos abiertos, pero ciegos, del hombre, sin asombrarme y sin comprender. Vivía como viven los animales, como vivimos todos nosotros, cumpliendo todas las funciones de la existencia, examinando y creyendo ver, creyendo saber, creyendo conocer lo que me rodea, cuando un buen día, me di cuenta de que todo es falso. Ha sido una frase de Montesquieu la que ha iluminado, bruscamente, mi pensamiento. Esta: «Un órgano de más o de menos en nuestra máquina nos habría formado una inteligencia distinta. «…En una palabra, todas las leyes establecidas sobre el hecho de que nuestra máq…