El desafío - Mario Vargas Llosa
Estábamos bebiendo cerveza, como todos los sábados, cuando en la puerta del “Río Bar” apareció Leonidas; de inmediato notamos en su cara que ocurría algo.—¿Qué pasa? —preguntó León.Leonidas arrastró una silla y se sentó junto a nosotros.—Me muero de sed.Le serví un vaso hasta el borde y la espuma rebalsó sobre la mesa. Leonidas sopló lentamente y se quedó mirando, pensativo, cómo estallaban las burbujas. Luego bebió de un trago hasta la última gota.—Justo va a pelear esta noche —dijo, con una voz rara.Quedamos callados un momento. León bebió, Briceño encendió un cigarrillo. —Me encargó que les avisara —agregó Leonidas—. Quiere que vayan.Finalmente, Briceño preguntó: —¿Cómo fue? —Se encontraron esta tarde en Catacaos Leonidas limpió su frente con la mano y fustigó el aire: unas gotas de sudor resbalaron de sus dedos al suelo—. Ya se imaginan lo demás... 📢No olvides que puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp para más contenido.📚 —Bueno —dijo León. Si tenían que pelear, mejor que se…