Leyenda de Naylamp

Leyenda de Naylamp
La leyenda de Naylamp comienza un día como cualquiera de los días de los pocos pobladores de Lambayeque, apareció por el mar en una balsa; un misterioso Señor que traía el rostro pintado de diversos colores, usaba ropas de plumas, y venía con él un séquito muy grande. En ese séquito se encontraban sus numerosas concubinas, un número indescriptible de oficiales que se encargaban del cuidado personal del Señor y de sus concubinas, y muchos seguidores que lo consideraban su capitán y lo llamaban Naylamp. La balsa se detuvo en la boca de un río llamado Faquisllanga, desde donde Naylamp observó, con la gran sabiduría de la que era poseedor, unas tierras fértiles que le podrían ser útiles para desarrollar sus actividades. Entonces dijo a Cetarni, su mujer principal: – Creo señora Cetarni que ha de ser aquí donde hemos de asentar nuestro reino. Y fue así que con el consentimiento de Cetarni, Naylamp y todo su séquito caminaron tierras adentro por aproximadamente media legua hasta encontrar lo qu…