El horror de Dunwich - H. P. Lovecraft (X PARTE)
Al final, los tres investigadores de Arkham –el doctor Armitage, de canosa barba; el profesor Rice, rechoncho y de cabellos plateados; y el doctor Morgan, delgado y de aspecto juvenil– acabaron subiendo solos la montaña. Tras instruir con suma paciencia a los aldeanos sobre cómo enfocar y utilizar el catalejo, lo dejaron con el atemorizado grupo que se quedó en el camino. A medida que subían aquellos tres hombres, los aldeanos fueron pasando el instrumento de mano en mano para poder verlos con claridad. La subida era ardua y, en más de una ocasión, tuvieron que ayudar a Armitage. Muy por encima del esforzado grupo expedicionario, el gran sendero abierto en la montaña retumbaba como si su infernal creador volviera a pasar por él con apremiante alevosía. Así pues, era patente que los perseguidores cobraban terreno. Curtis Whateley –de la rama no degenerada de los Whateley– era quien miraba por el catalejo cuando los investigadores de Arkham se desviaron del sendero. Curtis dijo al resto d…