Odiseo engaña al cíclope Polifemo haciéndose llamar “Nadie” y le hiere el único ojo
Odiseo engaña al cíclope Polifemo haciéndose llamar “Nadie” y le hiere el único ojo
El héroe griego Odiseo navegaba de regreso a su casa, la isla de Ítaca, después de la guerra de Troya. Allí le esperaba su esposa Penélope, llena de paciencia, porque la verdad es que a Odiseo le costó llegar veinte años. Y es que el camino para su regreso estuvo bañado de sangre, dolor y sufrimiento. Odiseo y su tripulación tenían la necesidad de parar en alguna isla para proveerse de alimentos, agua y herramientas. De esa forma, llegaron a la isla de los cíclopes, hoy Sicilia. Los cíclopes eran unos seres extraños, unos gigantes con una fuerza descomunal que tenían un solo ojo, pero Odiseo y su tripulación desconocían la existencia de estos seres. Así que se adentraron en la isla en busca de comida sin temor alguno. Caminaron sin rumbo, guiados siempre por su sabio líder. De pronto, llegaron a una cueva enorme y allí encontraron quesos grandes y redondos. Sacaron el vino que llevaban y se pusieron a degustar el delicioso, enorme y ajeno queso de oveja. Tan pronto acabaron de comer, se…