Un poema de Edgar Allan Poe: “Ulalume”

Un poema de Edgar Allan Poe: “Ulalume”
I Los cielos cenicientos y sombríos, crespas las hojas, lívidas y mustias, y era una noche del doliente octubre del tiempo inmemorial entre las brumas, era en las tristes márgenes del Auber, el lago tenebroso de aguas mudas, ante los bosques tétricos del Weir, la región espectral de la pavura. II A solas con mi alma, recorría avenida titánica y oscura de fúnebres cipreses… con mi alma, con Psiquis, alma que, al misterio turba… Era la edad del corazón volcánico como las llamas del Yanek sulfúreas, como las lavas del Yanek que brotan allá del polo en la región nocturna. III Pocas palabras nos dijimos, era como una confidencia íntima y muda; palabras serias, pensamientos graves que la memoria para siempre turban; no recordamos que era el triste octubre, que era la noche (¡noche infausta y única!) no recordamos la región del Auber que tanto conoció mi desventura, ni el bosque fantasmático del Weir, la región espectral de la pavura. IV Y cuando la noche ya avanza de estrellas al vago tremer, al fin de la oscura avenida un…