La Ilíada (Resumen) La crueldad de Agamemnón y la furia de Aquiles En el campamento que los griegos montaron alrededor de Troya, se presenta el sacerdote de Apolo, Crises, para exigir al comandante de la tropa, Agamemnón, la liberación de su hija Criseida. Cuando Agamemnón se niega, Apolo castiga a la tropa griega con una peste. El más valiente de los griegos, Aquiles, interviene entonces con vehemencia para lograr la liberación de la prisionera y despierta así la ira de Agamemnón. Finalmente, el comandante libera a Criseida, pero como compensación exige que le entreguen a Briseida, una joven esclava de Aquiles de la que Agamemnón se ha enamorado. El héroe obedece, pero abandona, ofendido, la batalla. Enojado, se sienta a orillas del mar y llama a su madre, Tetis. La diosa del mar le promete intervenir por él ante el padre de los dioses, Zeus. Tetis se arroja a los pies de Zeus y lo adula mientras pide ayuda para su hijo. Zeus accede: mientras los griegos no ofrezcan una satisfacción por la ofensa a Aquil…