La Sirenita - Hans Christian Andersen
Mar adentro, el agua es tan azul como los pétalos del más bello aciano y claro como el cristal más puro, pero es muy profundo, demasiado profundo, para que ningún ancla pueda llegar al fondo, y serían precisas un gran número de torres de iglesias, puestas las unas sobre las otras, para llegar del fondo a la superficie. Y allí, en aquellas profundidades, es donde viven las sirenas. Pero no vaya a creerse que, en el fondo, solo existe un suelo desnudo formado de arenas blancas; no, crecen árboles y plantas de las especies más raras, cuyos tallos y hojas son tan flexibles, que se agitan al menor movimiento del agua como si estuvieran vivas. Todos los peces, grandes y pequeños, se deslizan por entre sus ramas como los pájaros en el aire. En uno de los lugares más profundos se alza un castillo propiedad del rey de los mares. Sus muros son de coral y las altas ventanas puntiagudas del ámbar más transparente, y el tejado está hecho de conchas de moluscos que se abren y se cierran según el mov…