¡Al rincón! ¡Quita calzón! - Ricardo Palma (A Monseñor Manuel Tovar) El liberal obispo de Arequipa Chávez de la Rosa, a quien debe esa ciudad, entre otros beneficios, la fundación de la Casa de expósitos, tomó gran empeño en el progreso del seminario, dándole un vasto y bien meditado plan de estudios, que aprobó el rey, prohibiendo sólo que se enseñasen derecho natural y de gentes. Rara era la semana por los años de 1796 en que su señoría ilustrísima no hiciera por lo menos una visita al colegio, cuidando de que los catedráticos cumplan con su deber, de la moralidad de los escolares y de los arreglos económicos. Una mañana encontrose con que el maestro de latinidad no se había presentado en su aula, y por consiguiente los muchachos, en plena holganza, andaban haciendo de las suyas. El señor obispo se propuso remediar la falta, reemplazando por ese día al profesor titular. Los alumnos habían descuidado por completo aprender la lección. Nebrija y el Epítome habían sido olvidados por completo. Empezó el nuevo catedrático por hacer decl…