El patito feo - Hans Christian Andersen

El patito feo - Hans Christian Andersen
¡Oh, qué tiempo más estupendo hacía en el campo! Era verano. El trigo estaba amarillo; la avena, verde; el heno estaba ya almacenado en los almiares y la cigüeña se sostenía sobre sus largas patas rojas y hablaba en egipcio, porque su madre le había enseñado este idioma. Alrededor de los campos y de los prados se extendían grandes bosques, y en el centro de los bosques, profundos lagos. Sí, verdaderamente hacía un tiempo maravilloso en el campo. En pleno sol, se alzaba un antiguo castillo rodeado de profundo foso, y desde las murallas hasta el agua crecían bardanas de grandes hojas, tan altas, que los niños podían ocultarse en pie tras las más grandes. El lugar era tan silvestre como el bosque más enmarañado, y allí, precisamente, tenía su nido una pata. Estaba empollando a los polluelos que debían salir de los huevos, pero ya se estaba cansando, porque aquello duraba mucho tiempo. Además, nadie iba a verla. A los otros patos les gustaba más nadar en los fosos que permanecer bajo una …