La solución - Julio Ramón Ribeyro
—Bueno, Armando, vamos a ver, ¿qué estás escribiendo ahora? La temida pregunta terminó por llegar. Ya habían acabado de cenar y estaban ahora en el salón de la residencia barranquina, tomando el café. Por la ventana entreabierta se veían los faroles del malecón y la niebla invernal que subía de los acantilados. —No te hagas el desentendido —insistió Óscar—. Ya sé que a los escritores no les gusta a veces hablar de lo que están haciendo. Pero nosotros somos de confianza. Danos esa primicia. Armando carraspeó, miró a Berta como diciéndole qué pesados son nuestros amigos, pero finalmente encendió un cigarrillo y se decidió a responder. —Estoy escribiendo un relato sobre la infidelidad. Como verán ustedes, el tema no es muy original. ¡Se ha escrito tanto sobre la infidelidad! Acuérdense de Rojo y negro, Madame Bovary, Ana Karenina, para citar solo obras maestras… Pero, precisamente, yo me siento atraído por lo que no es original, por lo ordinario, por lo trillado… Al respecto he interpretado …