Balada triste - Federico García Lorca
¡Mi corazón es una mariposa, Niños buenos del prado!, Que presa por la araña gris del tiempo Tiene el polen fatal del desengaño. De niño yo canté como vosotros, Niños buenos del prado, Solté mi gavilán con las temibles Cuatro uñas de gato. Pasé por el jardín de Cartagena La verbena invocando Y perdí la sortija de mi dicha Al pasar el arroyo imaginario. Fui también caballero Una tarde fresquita de Mayo. Ella era entonces para mí el enigma, Estrella azul sobre mi pecho intacto. Cabalgué lentamente hacia los cielos. Era un domingo de pipirigallo, Y vi que en vez de rosas y claveles Ella tronchaba lirios con sus manos. Yo siempre fui intranquilo, Niños buenos del prado. El ella del romance me sumía En ensoñares claros. ¿Quién será la que coge los claveles Y las rosas de mayo? ¿Y por qué la verán sólo los niños A lomos de Pegaso? ¿Será esa misma la que en los rondones Con tristeza llamamos Estrella, suplicándole que salga A danzar por el campo?... En abril de mi infancia yo cantaba, Niños buenos del prado, La ella impenetr…