Silvia, la causante de la muerte de Mariano Melgar Valdivieso

Silvia, la causante de la muerte de Mariano Melgar Valdivieso
No nació la mujer para querida, por esquiva, por falsa y por mudable, porque es bella, débil, miserable; no nació para verse aborrecida. Corría el año 1810 en Arequipa. De pronto aparece Mariano Melgar, un joven que tenía 20 años de edad; llevaba su vida apegada a Dios en el monasterio de San Jerónimo, pero leía los clásicos de Ovidio, se ilusionaba y quería por entonces a una señorita de nombre Manuelita Paredes, a quien de cariño le cambió el nombre a "Melissa". Ya saben ustedes, capricho de poeta. Sin embargo, el padre de Melissa, al enterarse de los coqueteos de su hija con nuestro poeta, le prohibió que siga frecuentándolo y la casó con un abogado. Como resultado, Mariano Melgar empezaba su primer cuadro depresivo por el rechazo de su Melissa. Si no es, pues, para amar o ser amada, sola o casada, súbdita o primera, la mujer no ha nacido para nada. Nuestro poeta atrevezaba una crisis amorosa y en pleno lamento, su padre Juan de Dios lo llevó a una reunión familiar, cumpleañ…