El Rey Peste - Edgar Allan Poe
Relato en el que hay una alegoría «Los dioses sufren y toleran a los reyes cosas que aborrecen en los caminos de la chusma.» (Buckhurst, La tragedia de Ferrex y Porrex.) A las doce de cierta noche del mes de octubre y durante el caballeresco reinado de Eduardo III dos marineros pertenecientes a la tripulación del Free and Easy, goleta que traficaba entre Sluys y el Támesis, anclada entonces en ese río, quedaron muy sorprendidos al hallarse instalados en el local de una taberna de la parroquia de San Andrés, en Londres, taberna que enarbolaba por muestra la figura de un «alegre marinero». El local, aunque de pésima construcción, renegrido por los humos, de techo bajo y conforme en todos los conceptos con el carácter general de los tugurio s de aquella época, se adaptaba bastante bien a sus fines según juicio de los grotescos grupos que lo ocupaban dispersos aquí y allá. De aquellos grupos, nuestros dos marineros constituían el más interesante, si no el más notable. El que aparentaba más eda…