El hermano ausente en la cena pascual

El hermano ausente en la cena pascual
Por: Abraham Valdelomar La misma mesa antigua y holgada, de nogal, y sobre ella la misma blancura del mantel y los cuadros de caza de anónimo pincel y la oscura alacena, todo, todo está igual... Hay un sitio vacío en la mesa hacia el cual mi madre tiende a veces su mirada de miel, y se musita el nombre del ausente; pero él hoy no vendrá a sentarse en la mesa pascual. La misma criada pone, sin dejarse sentir, la suculenta vianda y el plácido manjar; pero no hay la alegría y el afán de reír que animaran antaño la cena familiar; y mi madre, que acaso algo quiere decir, ve el lugar del ausente y se pone a llorar...