Los tres jircas - Enrique López Albújar
Marabamba, Rondos y Paucarbamba. Tres moles, tres cumbres, tres centinelas que se yerguen en torno a la ciudad de los Caballeros León y Huánuco. Los tres jirca-yayag, que llaman los indios. Marabamba es una aparente regularidad geométrica, coronada de tres puntas, el cono clásico de las explosiones geológicas, la figura menos complicada, más simple que afecta a estas moles que viven en perpetua ansiedad de altura; algo así como la vela triangular de un barco perdido entre el oleaje de este mar pétreo llamados Los Andes. Marabamba es a la vez triste y bello, con la belleza de los gigantes y la tristeza de las almas solitarias. En sus flancos graníticos no se ve ni el verde de las plantas, ni el blanco de los vellones, ni el rojo de los tejados, ni el humo de las chozas. Es perpetuamente gris, con el gris melancólico de las montañas muertas y abandonadas. Durante el día, en las horas de sol, desata todo el orgullo de su fiereza, vibra, reverbera, abrasa, crepita. El fantasma de la insolació…