En junio el mundo entero se quebró,
un diez maldito de un amor de tres;
la sombra de otra sombra me mintió,
Fingí no ver la herida y su falsía,
creyendo que era un sueño nada más;
más hoy despierta duele la agonía
de haber perdido todo y mucho más.
Con su traición yo sueño cada día,
mientras me quiebro en llanto sin piedad;
ellos disfrutan hoy su fantasía,
y yo me hundo en esta oscuridad.
Durmiendo arrastro el peso del engaño,
flotando en un abismo de cristal,
curar no puede el tiempo tanto daño,
si cada noche vuelve el mismo mal.
