Vargas Llosa, Ribeyro y la ciudad de Lima - Amantes de la literatura

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7.28.2024

Vargas Llosa, Ribeyro y la ciudad de Lima



Este espacio saluda a mi Lima de todas las sangres por su 486 aniversario. Y qu茅 mejor que hacerlo presentando obras de dos extraordinarios escritores, como Mario Vargas Llosa y Julio Ram贸n Ribeyro, cuyas tem谩ticas est谩n ambientadas en espacios de nuestra gran capital. Dos caras de una misma moneda en una urbe de mil rostros y millones de historias.

Los Cachorros (Mario Vargas Llosa, 1967)

Mario Vargas Llosa naci贸 en Arequipa y vivi贸 su infancia en Cochabamba y Piura, pero al salir del colegio ‘Leoncio Prado’ se fue a vivir a la casa de sus abuelos maternos en Miraflores y se declar贸 hijo adoptivo del distrito.

Cuando se cas贸 con la ‘t铆a Julia’ pas贸 a la famosa ‘Quinta de los duendes’, en la calle Porta. ‘Los cachorros’ es una historia que se circunscribe a la recreaci贸n de un grupo trivial de adolescentes del colegio religioso Champagnat y su microsociedad barrial miraflorina, abordados con sorprendentes t茅cnicas narrativas que ya nos hab铆an dejado boquiabiertos en ‘La casa verde’.

Por otro lado, nos muestra con lupa el enrevesado universo psicol贸gico de la adolescencia y, principalmente, de su protagonista, ‘Pichula’ Cu茅llar. Tom贸 el argumento de una peque帽a noticia en un peri贸dico popular.

Era una nota macabra y no parec铆a que pudiera servir para una obra literaria. En los extramuros de Lima, un perro chusco hab铆a mordido a un ni帽o en su miembro viril y se lo hab铆a tragado. El autor estudi贸 en un colegio de curas salesianos, en La Salle, en el barrio de Bre帽a; Cu茅llar tambi茅n estudia en uno cat贸lico.

Mario recrea brillantemente un mundo propio y ajeno. As铆 empieza la novela que se anuncia con una t茅cnica innovadora: ‘Todav铆a llevaban pantal贸n corto ese a帽o, a煤n no fum谩bamos, entre todos los deportes prefer铆an el f煤tbol y est谩bamos aprendiendo a correr olas, a zambullirnos desde el segundo trampol铆n del Terrazas, y eran traviesos, lampi帽os, curiosos, muy 谩giles, voraces. Ese a帽o, cuando Cu茅llar entr贸 al colegio Champagnat...’.

La obra es exclusivamente lime帽a, aunque circunscrita al espacio juvenil de un distrito. El colegio de monjas La Reparaci贸n, el club Terrazas, la emblem谩tica playa La Herradura, el snack ‘Tip Top’. El f煤tbol en el m铆tico Estadio Nacional, el club Universitario de Deportes y su 铆dolo de finales de los cincuentas -茅poca en que se ambienta la historia-, Alberto ‘Toto’ Terry, son algunos de los t贸picos lime帽铆simos que aborda el relato. Han pasado m谩s de cincuenta a帽os de su publicaci贸n y, si bien Lima ha cambiado, hay lugares y situaciones que parecen eternos.

Los Gallinazos sin plumas (Julio Ram贸n Ribeyro, 1955)

Resulta innegable que gran parte de las historias escritas por el maestro tienen como punto central la antigua Lima. El ‘flaco’ naci贸 en 1929, en el jir贸n Montero Rosas, en Lince. Luego, de ni帽o, se mudar铆a con su familia a Miraflores y estudiar铆a en el colegio ‘Champagnat’.

Confes贸 que de chibolo le gustaba mucho caminar por Miraflores y se deslumbraba con la huaca Pucllana, que hoy alberga un restaurante. Julio Ram贸n contaba que la ve铆a misteriosa y enigm谩tica, tanto as铆 que al anochecer 茅l y sus amigos hu铆an despavoridos por el tenebroso aspecto que mostraba.

Se marcha a Par铆s, donde escribe su primera gran obra: ‘Los gallinazos sin plumas’. La otra cara del distrito de Miraflores y de toda la Lima de aquella 茅poca, los corralones que se enclavaban en los acantilados de la costa lime帽a.

All铆 donde seres harapientos, sin trabajo, ni casa, sobreviv铆an recolectando basura. En la obra, el viejo ‘Santos’ explota a sus nietos, los ni帽os Efra铆n y Enrique, a los que convierte en ‘gallinazos sin plumas’ para recolectar la basura que el cami贸n municipal arroja en los despe帽aderos.

Esa basura servir谩 para alimentar a ‘Pascual’, el cerdo engre铆do del viejo, al que piensa engordar al m谩ximo para venderlo al mejor postor. El inicio de la novela nos muestra una Lima que se fue: ‘... Los basureros inician por la avenida Pardo su paseo siniestro, armados de escobas y de carretas. A esta hora se ve tambi茅n obreros caminando hacia el tranv铆a, polic铆as bostezando contra los 谩rboles, canillitas morados de fr铆o, sirvientas sacando los cubos de basura. A esta hora, por 煤ltimo, como en una especie de misteriosa consigna, aparecen los gallinazos sin plumas...’. Apago el televisor.

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